Escrito por Tendenzias

Patología asociada al uso de lentes de contacto

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El uso de lentes de contacto se ha generalizado en la población y pueden ser motivo de consulta al producir molestias o complicaciones. Ante una patología ocular, especialmente por ojo rojo siempre hay que preguntar al paciente si es portador de lente de contacto.

En un servicio de urgencias o en Atención Primaria cuando se da la coincidencia de hiperemia o dolor ocular y uso de lentes de contacto se debe diferenciar si el problema es secundario al uso de la lente o es una afección ocular no relacionable con este tipo de corrección óptica.

La lente de contacto permanece adherida al ojo mediante la tensión superficial de la película lagrimal. Tiene un cierto grado de movilidad que permite la renovación del contenido lagrimal por debajo de la lente.

La córnea, por ser avascular, realiza su función respiratoria a partir del aire exterior, absorbiendo el O2 a través de la lágrima. La presencia de una lente de contacto interfiere en la oxigenación corneal. La adaptación y tolerancia de una lente de contacto viene determinada principalmente por el grado de anoxia que suponga para la córnea.

Existen diferentes tipos de lentes de contacto. La prescripción de un tipo u otro la realiza el oftalmólogo según el defecto de refracción del paciente y las condiciones previas de los párpados, la película lagrimal, la conjuntiva, la córnea, etc.