Escrito por

Clínica de un paciente cocainómano

 pintura1.jpg

Este tipo de pacientes se caracterizan por su marcada inestabilidad emocional, alternando momentos de euforia e hiperactividad con períodos de profunda inhibición, apatía y tristeza. Las consecuencias psíquicas del uso continuado de cocaína son graves, habiéndose descrito básicamente dos tipos de patologías: por una parte, la aparición de cuadros psicóticos, de características muy paranoides y, por otro lado, la progresiva instauración de un deterioro psíquico considerable, que suele ir parejo con un grave deterioro somático.

En nuestro medio el cocainómano puro es una rara avis. En muchas ocasiones el consumo de coca se asocia a la ingesta de grandes cantidades de bebidas alcohólicas, razón por la que al plantear cualquier tipo de abordaje terapéutico deben controlarse los consumos alcohólicos. También, últimamente se ha detectado un gran porcentaje de consumo de drogas de diseño entre estos pacientes: hasta el 25% de los consumidores de cocaína declaraban consumo de drogas de diseño en los últimos 30 días.

La patología psiquiátrica que presenta el cocainómano varía en función de los consumos. La principal complicación mientras el paciente consume cocaína son los ya mencionados trastornos psicóticos. Los cuadros psicóticos inducidos o desencadenados por la cocaína son difícilmente distinguibles de la psicosis esquizofrénica de tipo paranoide. Al suprimir el consumo de cocaína el paciente suele presentar síndromes depresivos severos, que a menudo precisan de tratamiento farmacológico con antidepresivos.

Lo más interesante
Top 6
artículos
Síguenos