Escrito por Tendenzias

Cortisona: qué es, para qué se utiliza y riesgos

A lo largo de este artículo vamos a explicar exactamente qué es la cortisona, para qué se utiliza y qué riesgos tiene. La cortisona, hablando en términos técnicos es hormona esteroide, que concretando, es un corticosteroide, similar a la corticosterona. Se utiliza, fundamentalmente, para mitigar todo tipo de dolencias y se puede administrar de diferentes maneras.

Qué es la cortisona

Como decimos, la cortisona es una hormona esteroide, similar a la corticosterona, que se utiliza para mitigar todo tipo de dolencias. Es producida por nuestro propio cuerpo, pero también ha sido imitada y se maneja de manera sintética, para bloquear reacciones alérgicas y para tratamientos provenientes de dolores e inflamaciones.

La cortisona, centrándonos en la que se maneja de manera sintética, se suministra vía oral, cutánea, intravenosa o intraarterial. La función de la cortisona suele ser suprimir el sistema inmunitario, para reducir, de este modo, la respuesta inflamatoria, y neutralizar el dolor y la hinchazón, aunque hay que tener mucho cuidado con los posibles efectos secundarios que puede tener.

Hay que saber que el cuerpo produce naturalmente corticoides, de manera natural, en el córtex de las glándulas suprarrenales. Estas corticoides influyen decisivamente, en el funcionamiento de músculos, huesos, corazón, etc, manteniendo el equilibrio entre fluidos y electrolitos. También tienen efectos, en el metabolismo de las grasas, carbohidratos y proteínas.

La cortisona, si no es producida naturalmente, es un medicamento, para tratar los síntomas producidos, por el brusco descenso de los corticoides en nuestro organismo. Asimismo, colaboran a que se libere una gran cantidad de sustancias que provocan inflamación.

Hay que puntualizar, que si bien la cortisona es un esteroide, nada tiene que ver con esteroides anabólicos para la musculación, como dianabol o winstrol, pero sí que es cierto, que se usa como medicamento con un potente carácter antiinflamatorio.

La cortisona empieza a utilizarse en 1940, como versión química, de la hormona natural, cortisol, que es una hormona segregada de las glándulas suprarrenales.

Para qué se utiliza la cortisona

La cortisona, que deriva del cortisol, que es un glucorticoides que se produce por estrés, se utiliza, fundamentalmente, para reducir la inflamación y el dolor en determinados tratamientos médicos.

La cortisona sintética, que se diferencia de la natural, en el hecho de que se suministra inyectada para que empiece a funcionar en el lugar en el que la hemos aplicado y puede durar días incluso semanas.

El objetivo por tanto de la cortisona sintética, es reducir la inflamación así como suprimir algunas reacciones, del sistema inmunológico.

La cortisona es muy útil también para combatir alergias, enfermedades respiratorias, reumáticas, enfermedades pulmonares respiratorias crónicas.

En cuanto a las alergias, se usa la cortisona, tanto para las alergias crónicas, como para el Edema de Quincke, también lo utilizamos en enfermedades de la piel, enfermedades de los ojos, en transplantes y en la enfermedad de Crohn.

También se puede utilizar para tratar otro tipo de enfermedades, como las  autoinmunitarias, asma, enfermedades pulmonares, y para tratar algunos cánceres, línfomas, leucemia, para tratar vómitos y náuseas tras sesiones de quimioterapia, para estimular la recuperación del apetito en pacientes graves de cáncer…

Por lo tanto, la cortisona tiene una utilidad tremenda, para tratar todo tipo de dolencias, y es uno de los productos más demandados en la medicina moderna.

loadInifniteAdd(infinite_adv_1);

Cómo funciona la cortisona

La cortisona inyectada, funciona como un perfecto antiinflamatorio, reduciendo el dolor. Se puede suministrar junto a algún otro medicamento, prescrito por el doctor, sin tener reacciones adversas. Se utiliza, en dolores de rodillas, en artritis, el codo de tenista y la bursitis.

La inyección de cortisona produce un alivio inmediato, en la zona en la que ha sido aplicada. En forma de pastillas, la cortisona es eficaz, si tratamos dolores articulares y tratamientos que generen dolor fuerte e inflamación.

También se utiliza para tratar trastornos endocrinos, reacciones alérgicas, trastornos respiratorios y otras dolencias, como enfermedades de la piel.

No obstante, hay que tener en cuenta, que la cortisona, así como otras drogas, pueden tener reacciones adversas, como es el caso de dolores abdominales, cristalización de la zona, o aumento de azúcar en sangre, especialmente, en los diabéticos. También puede haber otro tipo de reacciones, como infecciones, si no se aplican las condiciones higiénicas habituales, y problemas de carácter cutáneo. La zona en la que se aplica la inyección, puede aparecer de manera blanquecina, especialmente, cuando la persona tiene una piel excesivamente morena.

Para los asmáticos es conveniente tomar la cortisona, a través de aerosoles. No obstante, esto también tiene sus riesgos, ya que pese a haber menor penetración sanguínea, aumenta el riesgo de candidiasis, que puede favorecer la aparición de hongos.

Riesgos de la cortisona

Pese a que la cortisona sirve para mitigar todo tipo de dolencias, especialmente para rebajar las inflamaciones e hinchazones, también tiene su parte negativa, ya que hace que podamos asumir algunos riesgos.

loadInifniteAdd(infinite_adv_2);

Hay que tener en cuenta, que cuanto más corto sea el tratamiento de la cortisona, menos riesgos asumiremos, con la aplicación de la misma.

Cuando el tratamiento es de menos de diez días, no asumimos prácticamente ningún riesgo. Pero si hablamos de tratamientos superiores a tres meses, tenemos que estar pendientes de todo y notificarle al médico o al especialista, cualquier tipo de alteración que hayamos sufrido.

Uno de los riesgos más frecuentes es la retención de líquidos, acarreando edema y pérdida de peso.

También puede provocar una agravación, en las personas mayores, de los problemas derivados de la osteoporosis, ya que hay más riesgo de fractura de hueso, por problemas relacionados con el calcio.

Otros riesgos que tenemos son los casos de úlcera, a nivel estomacal, la posibilidad de sufrir una tuberculosis pulmonar. También es posible, que se agrave la diabetes y que aumenten los casos de nerviosismo, así como de insomnio y de nerviosismo.

Siempre que estemos tomando otros medicamentos, hay que avisar antes al médico para que nos comunique si es correcto, que tomemos la cortisona. Hay que estar especialmente alerta, cuando tomemos litio, diuréticos o laxantes.

loadInifniteAdd(infinite_adv_3);

También te puede interesar: