Escrito por Tendenzias

Esguinces de rodilla

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Son lesiones frecuentes sobre todo en la práctica deportiva. Se debe estar familiarizado con la exploración sistemática de la rodilla y tener experiencia en la evacuación de derrames articulares. La exploración debe ser siempre bilateral, estableciendo comparaciones de las distintas maniobras con la rodilla contralateral, que se utilizará como referencia. La exploración inicial, antes de que se produzca el espasmo muscular antiálgico, tiene una gran importancia para orientar el diagnóstico y el tratamiento adecuados. El derrame articular, que se explora mediante el signo del «choque rotuliano», se instaura lentamente en las horas siguientes al traumatismo. Un derrame articular rápido debe hacer pensar en un hemartros y en lesiones óseas asociadas. En general, se debe realizar un estudio radiológico para descartarlas.

Por contra, los esguinces complejos y graves no conllevan un choque rotuliano claro, porque al romperse la cápsula el líquido articular se difunde por las partes blandas periarticulares. Después de la primera exploración y de haber realizado las pruebas complementarias necesarias se debe inmovilizar la rodilla en ligera flexión (10-15°) mediante una férula posterior inguinomaleolar o un vendaje elástico almohadillado. Según las conclusiones diagnósticas se remitirá al paciente al traumatólogo o se le volverá a evaluar pasados 4-5 días. En este tiempo el paciente deberá hacer reposo con la pierna elevada y se aplicará frío sobre la articulación, además del tratamiento optativo analgésico y antinflamatorio.

El ligamento colateral interno es el que más se lesiona. Se debe a un traumatismo que provoca un valgo forzado de la rodilla y varo en el caso del colateral externo. Existen una serie de maniobras exploratorias que ayudan a su diagnóstico, como son el estrés en varo y valgo forzados a 0 y 30°. El tratamiento consiste en inmovilización con vendaje elástico o férula en los esguinces grados 1 y 2 durante 1 o 2 semanas.