Escrito por

La migraña

p-005a.jpg

Una píldora que combina un moderno antimigrañoso con un antiinflamatorio clásico resulta superior a cualquiera de estos dos tratamientos por sí solos. El fármaco está a punto de autorizarse en EEUU.

Pese a que el tratamiento de las jaquecas ha logrado grandes avances durante los últimos años, gracias a la aparición de los modernos triptanes, muchos pacientes todavía no consiguen alivio. Las dificultades para optimizar la eficacia de la terapia para la migraña se deben en parte al complejo mecanismo de la enfermedad.

Aunque antes se pensaba que las jaquecas se producían por la dilatación de los vasos sanguíneos, hoy en día se sabe que los ataques son mucho más complejos. Al comienzo de la jaqueca, las eterminacioes nerviosas del trigémino (el nervio que recorre la cara) liberan sustancias vasoactivas e inflamatorias. De este modo, se produce una vasodilatación craneal que produce a su vez una dolorosa inflamación de los nervios circundantes.

De tal complejidad nació la idea de combinar dos fármacos utilizados en la migraña pero con mecanismos diferentes: sumatriptan (un moderno antimigrañoso) y naproxeno (un antiinflamatorio). Los resultados atestiguan la superioridad de este cóctel, de nombre comercial Trexima.