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Los beneficios de dormir bien desde niños

Está comprobado que dormir es un beneficio que contribuye al desarrollo y la salud de los niños, especialmente durante los primeros cuatro años de vida. La siesta se convierte en la mejor aliada de los niños para crecer de forma saludable y recobrar las energías que se necesitan para el día siguiente. La falta de sueño produce irritabilidad y dificulta la concentración en los más pequeños.

El coordinador de la Unidad de Pediatría del Hospital Quirón de Valencia, Gonzalo Pin, acaba de revelar que el 20% de los niños entre los tres años de edad rechaza la siesta durante las noches, sin embargo, el especialista en trastornos del sueño indicó que no se debe obligar a dormir a un niño cuando no quiera hacerlo.

La mejor manera de crear un hábito de descanso en los niños es proponiendo la invitación a echar una siesta. Aunque al inicio la invitación del padre sea rechazado, a medida que pasen los días el niño descubrirá por sí solo la necesidad de descansar a ciertas horas.

Dormir ayuda a que el niño recupere las energías físicas y psíquicas que ha desgatado en el transcurso del día, además elimina la tensión y alivia el cansancio acumulado por varias horas. Un niño que no duerme puede ser impulsivo, estar de mal humor o tener problemas de retención.

Pin considera conveniente crear el hábito de descanso como un acto consciente que sea igual de relevante como comer, respirar o beber. El trabajo depende única y exclusivamente de los padres.