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¿Qué es la trombosis? Síntomas, causas, diagnóstico, tipos y tratamientos

La trombosis es una de esas enfermedades de la que todo el mundo ha oído hablar. Ahora, poca gente sabes explicar bien en qué consiste. Hoy salimos de dudas. Te vamos a contar todo sobre esta dolencia:¿Qué es la trombosis? Síntomas, causas, diagnóstico, tipos y tratamientos

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¿Qué es la trombosis?

Empezando por el principio, toca explicar qué es la trombosis. Se trata de una enfermedad que surge cuando la sangre se coagula en las venas o arterias, provocando lo que se ha llamado un trombo. Este trombo limita el tránsito habitual de sangre y se convierte en trombosis cuando la arteria o vena queda completamente obstruido. Es decir, cuando la sangre deja de circular por el conducto.

Explicar qué es la trombosis, supone explicar también lo que son las embolias, que se producen cuando la trombosis afecta a alguno de los conductos que llega al cerebro. Sí, es tan grave como parece. De hecho, la trombosis es una enfermedad que afecta al 15% de la población y es la primera causa de fallecimientos en Occidente. Además, también causa un gran número de minusvalías a todos los niveles.

Síntomas de la trombosis

Los síntomas de la trombosis vienen provocados por una interrupción del habitual flujo de sangre en el organismo. Esta acumulación de sangre, habitualmente, se produce en las extremidades, especialmente en las piernas. Para determinar que es una trombosis, estos son los síntomas en los que fijarse:

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  • Dolor punzante en la zona afectada – El dolor en la pierna es constante, pero se agudiza sobremanera al ponernos de pie.
  • Hinchazón de la extremidad – Es habitual que la zona en la que se localiza el trombo esté hinchada y las venas se tensen.
  • Sensación de calor – El incremento de la temperatura de la piel es notable. De hecho, puede derivar en fiebre puntual, aunque no de altas temperaturas
  • Enrojecimiento de la piel – A causa del calor, la piel coge un tono rojizo que llama mucho la atención
  • Sin síntomas – Hay ocasiones en los que una trombosis no produce síntomas y acaba por curarse sola. Son las menos pero se da.

Causas de la trombosis

Las causas de la trombosis, como ya hemos comentado, vienen dadas por la coagulación de la sangre. Pero qué causa esta coagulación. Éstas son las causas de la trombosis más habituales:

  • Genética – El trastorno de coagulación es hereditario pero la genética no suele ser factor suficiente como para provocar una trombosis.
  • Cirugía – Una cirugía o una lesión multiplica el riesgo de sufrir una trombosis
  • Sobrepeso – La obesidad dispara la presión en las venas de las extremidades inferiores, potenciando el riesgo de trombos.
  • Tabaquismo – Fumar hace que la circulación de la sangre se vea limitada
  • Edad – A partir de los 60 años, el riesgo de sufrir trombosis se dispara, a pesar de que es una enfermedad que puede aparecer a cualquier edad
  • Reposo prolongado – Hablamos de días. Suele venir a causa de un ingreso hospitalario o una parálisis. Las pantorrillas no trabajan, lo que limita la circulación de la sangre, aumentando el riesgo de trombos.
  • Embarazo – Una embarazada tiene muchas más presión de la habitual en las venas de las piernas, por lo que tienen más opciones de sufrir una trombosis.

Diagnósticos de la trombosis

El diagnóstico de la trombosis es imprescindible, pues puede complicarse hasta provocar la muerte. No diagnostica a tiempo una trombosis, puede derivar en una embolia pulmonar. Así, los diagnósticos de la trombosis son tratados como una emergencia médica de primer orden.

Lo cierto es que los diagnósticos de la trombosis son complicados de detectar. Básicamente, como hemos visto con anterioridad, los síntomas de la trombosis son muy parecidos a los de una distensión. Hinchazón, dolor o enrojecimiento, complican una detección rápida de la enfermedad.

Obviamente, si los síntomas perduran en el tiempo, queda claro que no es un golpe y todo apuntará a una trombosis. Para confirmarlo, debemos acudir al hospital, donde nos harán una ecografía o un eco-doppler. Tanto una prueba como otra son rápidas y fáciles de llevar a cabo. Además, ni una ni otra duele

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Tipos de trombosis

A día de hoy, se distinguen tan sólo tres tipos de trombosis:

  • Trombosis venosa – Cuando se produce en las piernas
  • Tombosis de infarto coronario – Si el trombo tiene lugar en las arterias coronarias
  • Trombosis cerebral – Si se obstruye una de las arterias del cerebro

Dentro de estos tres tipos de trombosis, se dan otros subgrupos de trombosis:

  • Trombosis profunda de la vena – Cuando la trombosis tiene lugar en la vena femoral
  • Trombosis de esfuerzo – Se da en los brazos y suele derivar de ejercicios de alta intensidad con las extremidades superiores
  • Trombosis de la venta porta – Se da en la venta porta hepática y puede afectar al hígado
  • Infarto de miocardio – Derivado de una trombosis en la arteria coronaria. Si no se coge a tiempo, puede tener funestas consecuencias
  • Trombosis cerebral de sino venoso – Afecta a los canales venosos del cerebro y puede afectar al habla o los músculos de la cara
  • Trombosis de la vena renal – Cuando un riñón ve afectada su zona de desagüe
  • Trombosis de la venta yugular – No es muy habitual, pero se da al introducir droga por vía intravenosa en el organismo

Tratamientos contra la trombosis

Por últimos, repasamos los tratamientos contra la trombosis. Tratamientos que pasan, de forma ineludible, por medicación específica.

  • Anticoagulantes – Limitan la coagulación de la sangre, favoreciendo que el coágulo sea reabsorbido de forma natural. Los más habituales son la heparina, fondaparinux, warfarina, dabigatran, apixabab, edoxoban o rivaroxaban.
  • Trombolíticos – Actúan directamente sobre el coágulo, disolviéndolo. Ahora, son más peligrosos que los anticoagulantes, pues pueden provocar sangrados, por lo que siempre son una alternativa secundaria.
  • Filtro de la vena cava inferior – Es un filtro que se ubica en la vena caba inferior, que va directa al corazón, para que capture los émbolos antes de que estos lleguen a los pulmones.
  • Intervención quirúrgica – Cuando ninguno de los tratamientos anteriores funciona, es hora de pasar por quirófano.
    • Trombectomía – Se extraen trombos a pacientes con trombosis venosa profunda
    • Embolectomía – Cuando al paciente con embolia pulmonar se le retiran bloqueos causados por coágulos que llegan a los pulmones

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